EMPRENDEDORES
PERUANOS
Trabajar de forma constante, tener una visión clara del mercado y la disposición para afrontar los riesgos, son algunos de los secretos para iniciar una empresa. A esta fórmula exitosa se suma la dedicación que convierte las ideas en hechos tangibles.
En Perú, existen historias de personas que revolucionaron el mercado tanto comercial como laboral. Estos exitosos emprendedores están en la memoria de quienes, en la actualidad, buscan destacar con una empresa de reciente creación. A continuación, se enumeran los personajes exitosos que volcaron la vista del mundo hacia Perú.
Alberto Benavides de la Quintana.- su historia de emprendimiento comienza a la edad de 31 años, cuando decide comprar una mina –después de realizar estudios de ingeniería y una maestría en la Universidad de Harvad-. Esta adquisición le ayudó a iniciar la Compañía de Minas Buenaventura, llegando a acumular una fortuna de 2 mil millones de dólares, según Forbes.
Isaac Lindley.- el éxito de la empresa peruana Inka Cola es el resultado de diversos hechos fortuitos, que llevaron a su líder hasta la dirección general. Con el trabajo realizado en su empresa, la bebida que promocionaba se posicionó a nivel nacional e internacional. Este emprendedor, además de liderar esta compañía, colaboró en la fundación de la Universidad de Lima y una importante televisora.
Erasmo Wong.- el emprendimiento de este personaje inicia con una pequeña tienda de abarrotes, que tras varios años se convirtió en un emporio de supermercados con relevancia a nivel internacional que brinda servicio de primera a sus fieles clientes.
Hermanos Torvisco.- con la visión de hacer crecer el mercado de las pinturas en Perú, los Torvisco fundaron una empresa denominada Anypsa. En sus inicios se estableció en una pequeña e improvisada oficina, espacio que más tarde albergaría a una compañía con un imparable desarrollo y que actualmente posee una plantilla laboral superior a los 280 trabajadores.
Máximo San Román. -En un país en el que tener
origen andino y ser pobre se convierte en una combinación fatal que complota
contra salir adelante, Máximo San Román –cusqueño de Quispicanchis- optó por el
único camino que le quedaba libre para surgir: estudiar. Primero, ingeniería
mecánica en la UNI.
Y después una serie de pasantías y
especializaciones en Norteamérica, Europa y Asia. Uno tras otro, todos fueron
pasos cuesta arriba. Cuando era un estudiante de ingeniería tuvo que doblar
fierros en la puerta de un taller de mecánica en Piñonate, barrio bravo frente
a su universidad.
Poco después fabricó su primera máquina, el
molino picador, y desde entonces otras para la industria metal mecánica,
agroindustrial, minera y para la panificación.
A los 34 años, en plena carrera ascendente en el
sector privado, decidió arriesgarse y fundar Nova, su fábrica insignia que hoy
exporta equipos de panificación a Sudamérica y Norteamérica, y que emplea a
cerca de 400 personas.
Ingresó a la política y fue vicepresidente de
Alberto Fujimori hasta 1992, año del famoso autogolpe, cuando se retiró. Su discurso suele tener un fuerte contenido
social: “Tenemos que cambiar nosotros al país no esperar que el gobierno lo
haga”.
Julio Ikeda. -El patriarca de los Ikeda no nació
en el Perú, pero sí demostró durante toda su vida que quería a este país mucho
más que el promedio.
Julio Ikeda (padre) llegó desde Japón a los 15
años, en 1927, y como la mayoría de los nipones que arribaron al Callao en
aquella época, su primer trabajo fue de agricultor en el ‘Norte chico’.
Comenzaba a tener relativo éxito como pequeño
empresario cuando en 1944, producto de la II Guerra Mundial, el gobierno
peruano lo deportó a Estados Unidos, junto a buena parte de la colonia japonesa
en nuestro país.
Pese a esa experiencia, decidió volver y fundar
aquí San Fernando, el que hoy es el grupo más importante de la industria de alimentos
a escala nacional.
Pasó de vender menos de 50 patos por mes a inicios de la década del 50 a más de un millón cuando comenzaba el 2000. Hoy el grupo San Fernando está a cargo de su hijo e inicia un ambicioso plan para consolidarse en la industria alimentaria del país.












